Laguardia

Datos

Población: 1484 (INE 2007)
Bodegas: 60
Hectáreas uva tinta: 3284
Hectáreas uva blanca: 257

Estos datos se corresponden en ocasiones con cifras de años anteriores. Las bodegas referidas son aquellas que se encuentran dentro del consejo regulador, si bien en la mayoría de las poblaciones pueden encontrase numerosas bodegas donde se elabora vino de gran calidad.

Reseñas históricas:

La Guarda de Navarra fue una fortaleza defensiva y carcel, fundada por el rey Sancho Abarca en el S. X. Ésta sería el origen de la villa que hoy conocemos como Laguardia.

Erróneamente y hasta hace bien poco su nombre en euskera era el de Biasteri, si bien se ha descubierto que este fue el nombre de la localidad vecina de Viñaspre.

Laguardia se encuentra amurallada. En su interior existía un castillo, castillo que estuvo en pie hasta 1875 cuando se derrumbó para llevar a cabo mejoras urbanas. Este castillo sirvió en muchas ocasiones de residencia de los reyes de Navarra.

De la muralla más antigua apenas quedan restos. El más antiguo es la Torre Abacial, situada al lado de la Iglesia de Santa María que data de primeros del S. XII.

Por el interior del recinto amurallado no pueden circular vehículos ya que Laguardia se encuentra hueca por debajo. Existen más de 300 bodegas que forman otro pueblo en el subsuelo. Se trata de antiguos túneles y cuevas que en el siglo XVI, una vez terminadas las disputas territoriales se utilizaron para la elaboración de vino. De las más de 300 bodegas hoy tan sólo 2 continúan elaborando vino.

La villa cuenta con dos auténticas obras de arte: la Iglesia de Santa María de los Reyes y la iglesia de San Juan Bautista. En el pueblo son conocidas también como la iglesia de verano y la iglesia de invierno, ya que la primera de ellas es muy fría y en invierno es muy complicado realizar el culto.

En la Iglesia de Santa María de los Reyes encontramos una de las obras góticas más importantes a nivel nacional: se trata de su retablo, policromado, en perfecto estado de conservación; para verlo y entender su importancia necesitaremos acudir a la oficina de turismo y reservar plaza en una de las visitas guiadas.

Los alrededores de Laguardia son una muestra de la importancia de este enclave. Muestras de ello son los dólmenes y monumentos funerarios del Neolítico; el primer vestigio documentado de la agricultura en el País Vasco en lo que se conoce como la cueva de los Husos (en el Villar); el yacimiento de San Juan Ante Portam Latinam; y el yacimiento romano “Las Pilas del Camino de Logroño”.

También en los alrededores encontramos una reserva natural de gran importancia. Se trata de las lagunas, visibles desde la villa, consideradas biotipo natural. Un gran observatorio natural de fauna y flora.

Personajes Ilustres

Cronológicamente el primer personaje ilustre de la villa es Blanca Garcés, hija de García Ramírez de Navarra y cuya relevancia debe al matrimonio que contrajo con Sancho “El Deseado” de Castilla en la villa y sus consecuencias políticas.

A José Cardiel, fraile jesuita nacido en la villa, debemos mucho del conocimiento que se tenía de Argentina y Paraguay en el S. XVIII. Recorrió la Patagonia a pie y en barco. En sus viajes desarrollaba mapas precisos y relaciones de flora, fauna y accidentes geográficos.

El personaje más ilustre de la villa fue Félix María de Samaniego, escritos, conocido como “El Fabulista”. De familia noble, tal era su importancia, que su balcón estaba unido directamente con una de las capillas de la iglesia de San Juan, en la que sus restos descansan. Sin embargo su relación con la iglesia no fue nada buena; se le abrió un proceso inquisitorial debido a que muchas de sus fábulas eróticas y subidas de tono fueron consideradas anticlericales.

Tradiciones más destacadas

El Viernes Santo tiene lugar lo que se conoce como el “Desenclave”. En la iglesia de Santa María, se coloca un Cristo en la Cruz, de brazos articulados, a quien al finalizar el oficio, se desenclava, se desciende y se saca en procesión. Esta labor es llevada a cabo por los miembros de la Cofradía de los Hermanos de Cristo.

Laguardia cuenta con una gran tradición musical. Muestra de ello es el día del gaitero, que se celebra el segundo domingo de mayo. La villa ha sido cuna de gaiteros-dulzaineros, quienes han sido los mejores conservadores de las danzas de la villa, que no son pocas. Recientemente se ha creado la Banda Joven, una muestra más de esta tradición musical.

Las fiestas principales tienen lugar entre San Juan y San Pedro. En ellas varias cosa típicas entre las que destacan: los encierros de reses bravas (que se lidian a media tarde en la plaza), los dulzaineros y los Danzarines, con el “Cachimorro” a la cabeza.

Existe en Laguardia la Cofradía de San Juan “Degollao”. Esta cofradía nació hace mucho tiempo con el fin de defender las murallas. Celebra su fiesta el 29 de agosto.

En una de las capillas de Santa María se instala un belén articulado del cual se tiene constancia por escrito desde 1749. Este Belén representa mezclando relato bíblico y leyenda distintos pasajes dependiendo de la fecha en la que nos encontremos.

Todos los años tiene lugar un concurso de pinchos medievales, en la que participan muchos bares de la zona y que ponen a disposición del cliente auténticas delicias culinarias.

LEYENDAS

Una leyenda que personalmente me llama mucho la atención es la de que la villa cierra sus puertas por la noche, no pudiéndose entrar ni salir pasada cierta hora de la noche. Esto supondría una especie de toque de queda moderno, inadmisible en el siglo en que vivimos.

De lo más curioso con respecto a la muralla es que se cuenta que fueron habitantes de la villa quienes, sabiéndose inevitablemente invadidos por los franceses destruyeron parte de la misma para facilitar posteriormente la “reconquista” de la villa.

Se piensa que la torre Abacial, que en sí constituye un castillo, pudo pertenecer a un monasterio.

Bodega recomendada

Una de las bodegas que hoy en día continua elaborando vino dentro del recinto amurallado es la Bodega El Fabulista. El interés de esta bodega nace desde su ubicación ya que perteneció a la familia Samaniego, tratándose de la casa natal del personaje más ilustre de la villa. A éste debe su nombre.

Una vez dentro, Eusebio y su gente nos van a adentrar en una historia que mezcla lo tradicional con lo moderno, lo divino con lo terrenal.

Siete metros por debajo de la villa pasearemos por sus cuevas y comprenderemos no sólo cómo se elabora el vino de manera tradicional, sino parte de la historia que vivió la zona.

Alrededor de las barricas cataremos el vino; y no digo degustar por que realmente de lo que se trata es de que aprendamos a diferenciar un vino de otro, que seamos capaces de tener ciertas nociones imprescindibles para cualquier amante del vino.

¿Te ha gustado el vino? A la salida podrás adquirir las botellas que necesites; y si quieres acompañarlo de otros accesorios y productos gastronómicos de gran calidad, sin problema.

Mi consejo

Pasear por “El Collado”. Se trata de un paseo que no te dejará indiferente. Por el exterior de la muralla, seremos testigos privilegiados del paso del tiempo y disfrutaremos de unas vistas espectaculares. En una puesta de sol, el cielo dibuja contrastes maravillosos.

Pasados unos 11 días de la vendimia, la visita al Fabulista tiene premio: podremos ser testigos –e incluso partícipes- de la ancestral tradición del pisado de la uva.

Más información: info@paseosdivinos.com ; www.paseosdivinos.com

LAGUARDIA – CRUZ DEL CASTILLO

No suelo comentar de dónde sale la idea de realizar la ruta, pero dejadme que en esta ocasión os ponga en antecedentes.

24 de diciembre, ha llovido mucho ya; me dispongo a cenar con mi familia cuando Isma, un gran amigo mío, me llama para concertar la ruta que vamos a realizar el día siguiente.

- ¿Has subido a los 5 dedos?
- No, ¿Dónde está?
- En Laguardia.
- …

No había oído hablar de estos picos en mi vida. Y vivo muy cerquita. Se trata de la Cruz del Castillo, conocida en Yékora, pueblo natal de mi amigo, como los 5 dedos por la silueta que se percibe desde allí. Curioso.

Poblado de la Hoya

25 de diciembre. Navidad. En la mañana más fría de lo que va de invierno, muy temprano, quedamos en la bella villa medieval de Laguardia. Desde allí, en coche, salimos hacia el Poblado de la Hoya.

Describir la importancia que tiene la zona de Laguardia para comprender nuestra historia nos llevaría un libro, o dos. Cercano a la villa encontramos dólmenes, cuevas rupestres y otros restos que convierten este enclave en uno de los más interesantes para arqueólogos e historiadores. El Poblado de la Hoya es uno de ellos.

Descubierto en los años 30 sorprende que su ubicación no fuera un lugar en altura, lo que facilitaría su defensa, sino en un cruce de caminos. Su origen se remonta a la mitad de la Edad de Bronce, hacia el 1200 a.C. Dentro de la muralla, sus casas –de adobe y piedra- servirían de cobijo para unos pobladores eminentemente agricultores y ganaderos.

Estudiando los restos encontramos la evolución hacia la Edad de Hierro. Ésta conlleva un cambio en los métodos de construcción y costumbres lo que da lugar en el final de la Edad de Hierro a un poblado próspero con lugares de culto, distintas necrópolis y comercio. Sorprende conocer cómo ya por entonces se incineraba a ciertas personas (sobre todo a los guerreros).

El conocimiento de estos detalles y de la vida del pueblo Berón en este lugar es posible gracias a que este poblado fue abandonado en el siglo III a.C. Se sabe que el poblado sufrió un ataque, en día de mercado, lo que provocó un incendio. Las dificultades para la reconstrucción y la inseguridad harían el resto.

Visitando su mueso podremos saber muchas más cosas, incluso admirar una reconstrucción de una de esas casas que poblaban las ruinas.

Bodegas Ysios

Seguimos por el camino hacia nuestro lugar de inicio. Hemos pasado por un montón de bodegas, muchas de las cuales llaman su atención por su gran tamaño y diseño. Sobre todas ellas destaca el perfil de las Bodegas Ysios.

Diseñadas por el famoso arquitecto Santiago Calatrava “a través de la sublimación de las líneas de una hilera de barricas” y a las faldas de la Sierra de Cantabria, la bodega forma parte del paisaje de Laguardia.

Personalmente, lo mejor de esta bodega lo vamos a encontrar ahí, en el exterior. Pero para cualquier amante del enoturismo la bodega ofrece mucho más: dos clubs de vino al que pertenecer y del que recibir información y ofertas exclusivas; posibilidad de personalizar sus botellas; un restaurante donde poder degustar un buen menú; unas instalaciones vanguardistas donde poder celebrar cualquier tipo de evento (destacando su zona central con vistas a la villa); y como no, un vino de alta calidad, reserva, con ediciones limitadas e iniciativas singulares (alguna de ellas con la firma de personajes importantes a nivel nacional).

Ascensión


Dejamos de lado la bodega y seguimos hasta llegar a un parking “de cazadores” donde dejamos el coche. Antes hemos pasado una antigua ganadería, hoy abandonada y de la que podemos observar sus instalaciones; y una antigua balsa, hoy sin agua.

Comenzamos la ascensión a -los “5 dedos”- La Cruz del Castillo (1.432m.). Debemos inclinar la cabeza hacia arriba para observar, nuestro destino. No observamos la cruz, que sí es visible desde Lagrán, al otro lado del monte.

Lo hacemos desde la cara sur, que siempre es un poco más descafeinada que la cara norte. Comenzamos el camino entre ginebros y encinas. Vamos cogiendo altura y el camino se va poblando de vegetación a la vez que se va estrechando. Las vistas, paso a paso, son más espectaculares.

En una hora llegamos al puerto del Toro. Divisamos la cara norte, poblada de hayas, que asciende por las “carboneras”, toda una clase didáctica para quien elige esa ruta. Este punto era lugar de paso de la ruta comercial que unía la costa pesquera (Bermeo, principalmente) y la Rioja Alavesa enológica.

Continuamos el camino por un lugar estrecho por donde el viento frío campa a sus anchas. Hay hielo en el suelo. Sólido. Difícil de andar. Un sendero estrecho nos lleva por un bosque. La pendiente crece. Al salir de la vegetación divisamos la cruz. Nos queda un último esfuerzo.

Ha pasado 1h 30min desde comenzamos a andar. La sensación de plenitud nos invade. Las vistas son espectaculares. Dominamos La Rioja, Álava y Navarra; a un lado el San Lorenzo, en otro el monte Gorbea y a lo lejos los pirineos.

Allí, donde ahora manda la cruz de hierro, existió una torre desde la que se vigilaba que nadie fuera asaltado en los caminos. Muy cerca está Larrasa, segunda cota de la provincia de Álava (1453) que se creía inferior a Palomares hasta hace poquito; está a tan sólo 10 min. pero con hielo no es recomendable subir ya que incluso deberemos tener ciertas dotes de escalada para sortear la pendiente.

Con Laguardia de fondo (muy al fondo) y sus lagunas reflejando el sol, hemos encontrado una roca que nos protege del viento para poder almorzar. Una anécdota: no pudimos abrir el vinito que llevábamos para brindar por la Navidad al haber olvidado el sacacorchos. Craso error.

Descendemos por donde subimos. Liviano aunque resbaladizo.

Más info:
info@paseosdivinos.com ; www.paseosdivinos.com

Canal de Eventos de Cata: Enoturismo

Hola a todos!! Ya está disponible nuestro canal en Youtube.
Vídeos con imágenes de los lugares que no se deben dejar de visitar y de eventos realizados. Un lugar donde visualizar el enoturismo y turismo gastronómico; donde coger ideas para planificar tu viaje.
Para acceder podéis seguir el siguiente link al Canal de Eventos de Cata
Un saludo,
José Manuel Calleja

Concurso de Cortos "La Tierra con Nombre de Vino"


La Rioja Turismo y Eventos de Cata convocan la primera edición del “Concurso de Cortos La Tierra con Nombre de Vino” que se llevará a cabo en diferentes localizaciones de La Rioja durante los meses de verano.

Se trata de un concurso cuyo fin principal es el de promocionar las “experiencias vividas” en La Rioja. Para ello se han preparado ocho jornadas en las que los participantes podrán vivir y grabar sus experiencias en La Tierra con Nombre de Vino.

La Rioja se conoce por su tradición vitivinícola. Pero La Rioja no es sólo vino. La Rioja cuenta entre sus villas y sus gentes con una gran variedad de estilos y culturas. Desde los celtíberos hasta la civilización cristiana, pasando por los visigodos, romanos, árabes,... han dejado su huella. Huellas del pasado que convierten La Rioja en una mezcla de tradiciones, sin haber obviado el progreso.

Para esta primera edición se han seleccionado los siguientes escenarios: SAN MILLÁN de La Cogolla (1 de AGO), CALAHORRA (5 de AGO), LOGROÑO (14 de AGO), ARNEDILLO (5 de SEP), EZCARAY (19 de SEP), HARO (26 de SEP), BRIONES (3 de OCT), y STO. DOMINGO de La Calzada (17 de OCT). Preciosos parajes naturales, monumentos y localizaciones donde podréis dar vía libre a vuestra imaginación.


¿Qué tienes que hacer para participar en el concurso? Es muy fácil: Crea un equipo, el mejor, no superior a 6 personas. Ponedle un nombre que os identifique. Daros de alta como usuario en http://www.winesandblogs.com/ y apuntaros a todas las jornadas que podáis.


Venid a La Rioja, vivid experiencias fantásticas y… ¡¡ACCIÓN!!


Como premio podréis disfrutar de una estancia de fin de semana en uno de los mejores hoteles de la provincia, y del orgullo de “representar” una de las mejores experiencias vividas en La Rioja.


Para más información entra en http://www.winesandblogs.com/ o bien ponte en contacto con Eventos de Cata: info@paseosdivinos.com , 945 33 15 02.

Vídeo de Albelda, en La Rioja

Albelda, historia en La Rioja


DATOS ESTADÍSTICOS

Población: 2918 (INE 2007)
Bodegas: 2
Hectáreas uva tinta: 130
Hectáreas uva blanca: 8

Estos datos se corresponden en ocasiones con cifras de años anteriores. Las bodegas referidas son aquellas que se encuentran dentro del consejo regulador, si bien en la mayoría de las poblaciones pueden encontrase numerosas bodegas donde se elabora vino de gran calidad.

DATOS CURIOSOS
Reseñas históricas:
Albelda se encuentra en el valle del Rio Iregua. Se cree que su nombre proviene del término árabe Al Bayda, que podríamos traducir como “La Blanca”.

En los años 852 y 859 tuvieron lugar las dos contiendas que hoy se conocen como Batalla de Albelda. Como resultado, la zona pasaría definitivamente a manos cristianas. Se dice que más de 12.000 moros resultarían decapitados en la última de las batallas. Ésta se confunde generalmente con la Batalla de Clavijo de la que hablamos en momentos anteriores.

En el S. X se construyó el Monasterio de San Martín de Albelda, hoy en ruinas donde se registró por primera vez el nombre de un peregrino en su camino a Santiago. No era otro que el obispo de Puy, Gotescalco.

Un libro escrito allí en el año 976, el Codex Vigilanus, sostiene el honor de ser la primera constancia escrita -de la humanidad- del sistema decimal, de los números 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9.

Otro libro escrito allí es el Códice Albendense (o Vigilano) cuyo original se conserva en el Monasterio del Escorial dada su importancia.

Anteriormente en cima de la Peña Salagona -que cobijaba el monasterio- existió un castillo donde se refugiaban los moros. Los desprendimientos de esta peña no sólo dieron al traste con el monasterio, si no que también destruyeron muchas bodegas que había allí. Hoy en día el misterio todavía rodea a las construcciones y costumbres que pudieron llevarse a cabo en la zona.

Albelda contó con la Universidad de los Padres Escolapios. Se trata del imponente edificio que podemos observar en el término denominado “Las Viñuelas”.

Personajes Ilustres:
El personaje más familiar es el actor, guionista y “chico almodóvar” Javier Cámara. Famosos son sus papeles en películas como Torrente (I y II), Hable con ella y Alatriste; y series como 7 vidas y LEX.

Otro personaje, relativamente actual es el ex-jugador de baloncesto Salva Díez quien militó en grandes equipos de la ACB como Barcelona, Pamesa y Caja San Fernando antes de terminar su carrera en el Caja Rioja.

Tradiciones más destacadas:
Antiguamente se realizaban lo que se conocía como “Carreras de Gallos”. Consintía en colgar varios gallos en una cuerda “patas abajo”, de tal manera que varios jinetes del pueblo pasarían intentando arrancar la cabeza de los mismos. Su origen podría ser el de sacrificar la cabeza del gallo a modo de “chivo expiatorio” de las culpas que pudiera tener el jinete. Esta costumbre desapareció hace unos 25 años.

En la Romería a San Marcos, el 25 de abril, cuyo origen ya detallamos anteriormente se reparte chorizo y chocolate para los asistentes. Antiguamente se rezaba una letanía por aquellos que perecieron víctimas de la peste. Se realiza en la ermita de Santa Fe de Palazuelos.

El día de Santiago la mayoría de los albeldenses se reúne en las bodegas para degustar las típicas chuletillas al sarmiento.

Una paella de dimensiones gigantescas se elabora en las fiestas del Triunfo. Tienen lugar el último fin de semana de agosto y a ellas está invitado todo a quien que quiera acudir.

Las “iluminarias” se realizan 2 veces al año. Consiste en el encuentro de las gentes alrededor de una hoguera en la plaza principal del pueblo con música, chocolate y zurracapote. La hoguera es saltada por los mozos del pueblo.

En esta sección no podía faltar el mercado medieval. Se celebra en noviembre, en el fin de semana más próximo a San Martín de Tours (11 de noviembre). Extraído de la página del Ayuntamiento encontramos el siguiente resumen: “Olores de antaño, trajes de película, joyas hechas a mano, productos que despiertan inquietud entre los visitantes, niños con los ojos como platos, decorados coloridos, sonidos de gaita y flauta y todo lo que cada uno quiera sentir...”

LEYENDAS
Se cuenta que la Virgen se le apareció a un pastorcillo en el término de Bueyo. Le indicó que levantara una ermita para dar culto a una imagen suya oculta en unos matorrales. En la ermita de Ntra. Señora de Bueyo a la virgen le atribuyen gran cantidad de intervenciones en favor del pueblo.

La leyenda cuenta que dos hermanas sobrevivieron a la peste que asoló Palazuelos: Leticia y Esperanza. Pese a los requerimientos de los habitantes de Clavijo y Albelda, decidieron gobernarse solas, “mejor que los hombres”. Leticia, una víspera de San Marcos, sabiendo que iba a morir le traspasaría un secreto a su hermana que consistía en una labor: cuando sintiera llegar la muerte debería acudir tanto a los de Clavijo como a los de Albelda. Sólo al pueblo que fuera hospitalario le entregaría la llave de la ermita de Santa Fe. Con una condición: que todos los 25 de abril, día de San Marcos, el pueblo acudiera a la ermita en romería a riesgo -en caso de no hacerlo- de perder su posesión. Esperanza vivió unos cuantos inviernos más y sintiéndose débil acudió a Clavijo donde le cerraron todas las puertas. Sin embargo fue bien atendida en Albelda, a cuyo alcalde entregó la llave y el secreto antes de morir. La ermita desde entonces ha pertenecido a Albelda.

La iglesia parroquial al igual que el antiguo convento presta vocación a San Martín de Tours. Sobre este ronda una leyenda. El santo, al encontrar a un pobre hombre sin nada que cubrirse partió su manto en dos para que pudiera refugiarse del frío que imperaba en el ambiente. Jesucristo, esa noche se le apareció a Martín en sueños para decirle, “Martín, hoy me cubriste con tu manto”. Ése manto se guardó en un pequeño santuario que al guardar un medio manto, conocido como “capilla”, daría origen al vocablo que hoy se utiliza para llamar a este tipo de espacios.

ESTABLECIMIENTO RECOMENDADO
La Casa del Cofrade

La Casa del Cofrade es uno de los mejores exponentes del turismo vitivinícola en La Rioja. No en vano ha sido galardonado con el premio “Best of Wine Tourist”.

Se trata del primer hotel bodega de La Rioja que nace dentro de las instalaciones de las bodegas Vinícola Real.

El edificio es un “tributo” al desaparecido monasterio de la localidad. Cada una de sus 18 habitaciones es diferente a las demás y toman su nombre del Código Albedense.

Hotel con encanto, bodega excavada en roca y un torreón con una acogedora salita de estar desde donde poder admirar el paisaje y respirar ese ambiente monacal típico de los monasterios.

Por si el cliente no tuviera suficiente con la completa equipación de las estancias, el personal del hotel ofrece servicios extras como el de cursos de cata, visitas a bodega e incluso tratamientos de vinoterapia en la propia habitación.

La bodega comenzó casi sin querer. Primero se rehabilitó un “merendero” familiar que originó la idea de ampliar las estancias de las bodegas para elaborar un vino de calidad. Una idea que hoy agradecemos ya que nos posibilita entrar dentro de la montaña para ver descansar las botellas y las barricas en una perfecta conjunción ó ausencia de luz y cambios de temperatura.

También es posible previa cita y para grupos superiores a 12 personas reservar el comedor para degustar un estupendo menú riojano.

MI CONSEJO
Caminar por los rincones de “La Peña” y el resto de montañas que rodean la localidad. En su recorrido sentiremos y viviremos con gran curiosidad los ecos de una historia. Una historia que trazó el destino de esta región.

Información recopilada por José Manuel Calleja. Más información:
info@paseosdivinos.com ; http://www.paseosdivinos.com

Albelda - Clavijo - Ruinas del Monasterio de San Prudencio

Albelda
Albelda es un pueblo que cuenta con mucha historia. Situada en un enclave crucial en la reconquista nos recibe en su entrada con dos edificios modernos de gran influencia en su reciente historia: la fábrica de embutidos Palacios y la antigua Universidad de los Escolapios. Desde la fuente que se encuentra en el exterior de este edificio comenzamos nuestra ruta.

Subimos a La Peña, gran roca que preside el pueblo con cierta majestuosidad. En el siglo X albergó un monasterio. Observamos los restos que los numerosos desplomes nos han dejado hasta hoy. Se nos hace duro imaginar que mucha gente durmió en los agujeros excavados en la roca; desde la época romana, pasando por los musulmanes y hasta monjes que rezaban en el monasterio. Qué condiciones más duras. Intentamos descubrir la función que cumplían los numerosos “nidos” –hoy cobijo para muchas palomas- que allí esculpieron ¿Antiguos relicarios? Nos cuentan que se barajan distintas opciones, ninguna concreta.

Un agujero con forma y espacio para una figura religiosa nos insinúa que allí podría estar ubicada alguna de las antiguas capillas de monasterio.

Sabemos –por un cartel que hay allí- que el único recinto del anterior monasterio que se conserva, excavado en roca, es “La Panera”. Debido a muchos y diversos usos y motivos hoy se encuentra deteriorada. Es el exponente principal en el mercado medieval.

Palazuelos.
Siguiendo las amables indicaciones de un anciano del pueblo tomamos camino hacia la ermita de Santa Fé de Palazuelos donde antes existió un poblado extinguido por la peste.

Serán cerca de una hora por un camino agrario, asfaltado. Es el camino a Clavijo; lo único que cuando llegamos a una intersección de 4 caminos (los de los laterales sin asfaltar) deberemos coger el segundo comenzando por la izquierda (el que baja un poquito).

Antes de llegar a la intersección tenemos dos gratas sorpresas. La primera de ellas es el color de los viñedos. Nos ha salido un día soleado y las hojas, color rojo en muchos casos, nos muestran un paisaje de reflejos inolvidable. Como ya ha pasado la vendimia y todavía quedan uvas, “robamos” un par de racimos para comer después en el almuerzo.

La segunda de ellas es un conjunto de buitres, más de 30. Unos planeando en busca de alimento, otros tomando el sol como si fuera verano. Lástima que en la fotografía no se aprecia la cercanía y la grandiosidad de estas aves carroñeras. Un espectáculo.

La ermita de Santa Fe, románica, es el único resto de un poblado fundado por pastores hacia el S. X y cuya leyenda conoceremos más adelante.

Clavijo

Volvemos al camino que habíamos abandonado para coger en esta ocasión en la intersección el tercer camino, también asfaltado. La carretera empieza a “picar” un poco más hacia arriba.

Tras unas curvas divisamos el Castillo de Clavijo, con el monte Laturce a su espalda. Impresionante; inexpugnable.

Llegamos cansados a Clavijo. Es hora de almorzar. En el “Mirador del Valle”, donde nos quedamos boquiabiertos contemplando la vista espectacular que nos regala. Desde el monte Toloño, hasta Villamediana. Nos ayudamos del panel que hay en el suelo para identificar todos los rincones. Casi toda la geografía del Rioja de un solo vistazo.

Una vez en el castillo entendemos perfectamente el por qué de la ubicación del mismo. La gran cruz que domina una de sus torres nos despierta la imaginación.

Tiempo para la leyenda. El rey Ramiro I, harto de pagar tributos a Abderramán II, en especial el de las Cien doncellas, se reveló. Su ejército se vio rodeado por numerosísimas tropas musulmanas por lo que se refugió en el cerro de Clavijo. Condenado a morir en combate salvo milagro. Y este ocurrió. Santiago Apóstol se le apareció en sueños para indicarle que debía luchar, que él mismo les ayudaría en la batalla sobre un corcel blanco y les llevaría a la victoria. Y así fue. Al día siguiente, el 23 de mayo del año 844, vencieron a los moros en una gran batalla.

¿Realidad o ficción? Sea como fuere desde entonces a Santiago se le denominó y representó en muchos lugares como Santiago “Matamoros”. Para muchos se trató de una invención del obispo de la época para “igualar” la motivación de los cristianos a los de los musulmanes que luchaban en su guerra santa y que al morir tendrían la recompensa del paraíso.

Monasterio de San Prudencio.
Caminamos por las calles del pueblo hacia el Monte Laturce. Divisamos la ermita de Santiago, construida sobre una anterior mandada construir por Ramiro I. Un poco más arriba, una cruz. La importancia de este enclave en la historia de La Rioja es vital. Como ejemplo sirva el hecho que una vez aprobada la bandera de la comunidad en referéndum, ésta hondeó en la cima del monte.

De la carretera sale un estrecho camino que nos llevará al monasterio en ruinas. Está indicado por un cartel.

Es una senda estrecha -con bastante pendiente en su inicio- que discurre por un paisaje donde los ruidos de este siglo desaparecen. Lejos de la civilización, dueños del tiempo y a la vez partícipes de la historia. Podemos imaginar a los jinetes, escuchar el eco de las espadas en combate.

Debemos ir en fila india. Ha llovido recientemente, no ha sido un verano muy caluroso y eso hace que el camino esté lleno de arbusto, árboles y vegetación que llena de contrastes nuestro paseo.

En unos 20 min. comenzamos a divisar las ruinas del monasterio, cuya historia es de lo más curiosa. No divisamos señales de modernidad salvo un tramo de carretera a unos cuantos kilómetros, hemos descendido una garganta por una senda poco transitable ¿Cómo es posible que en un lugar tan inhóspito pudiera establecerse un monasterio?

Al morir San Prudencio y siguiendo sus propias instrucciones le colocaron encima de un mulo de tal manera que donde parara, allí deberían enterrarlo. Según San Prudencio “Jesucristo sabía donde debía ser enterrado”. Fue en la entrada de una cueva, según se cree la primera donde vivió Prudencio como anacoreta. Allí sus seguidores se organizaron en comunidad monástica. Sus reliquias junto con la de otros santos se guardaron allí.

De la antigua construcción (S. X) no podemos observar nada pero sí que lo podemos hacer de las iglesias posteriores (S.XII y XVII) y del monasterio que debió ser abandonado con la desamortización de Mendizábal en el S. XIX.

Recorremos -como lo hicieron ladrones y cazatesoros- las ruinas en busca de algo histórico, de un recuerdo. Con cuidado, ya que el terreno no es de lo más estable que hemos pisado. Sin darnos cuenta hemos pasado más de media hora recorriendo lo que el tiempo ha dejado de sus dependencias.
Tomamos el camino de vuelta recordando que todo lo que hemos bajado ahora nos toca subir. Despacito y buena letra.

Ruta elaborada por José Manuel Calleja, de Eventos de Cata. http://www.paseosdivinos.com/